martes, 9 de diciembre de 2014

Christmas.

A ver. Odiar la Navidad no la odio. Odiar es una palabra muy fuerte y no es la más indicada para este caso.

Sencillamente me agobia la presión que ejerce ella sobre la gente: nos cambia. Nos transforma. Es como si la Navidad fuese la temporada de los cambios, para cambiar a bien; y eso no es así. Básicamente porque ha habido muchos más meses del año para poder realizar ese cambio y no se ha hecho, y de un día para otro no es posible. No convence y si no convence, se vuelve un poco hipócrita, falso, etc.

En resumen, esta fiesta sería genial si no se realizara tal dicho cambio, pero no es así, porque no sé la gente le da por volverse distinta, más agradable y no.

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