domingo, 15 de febrero de 2015

¿Triste?

Guardaba cierto rencor a la gente tocapelotas, hasta que Melanie cayó prendada de uno de ellos.

Ella decía que era diferente, distinto al resto, pero evidentemente era del montón.

Un tío con ojos de gato y la sonrisa más fea que haya podido ver en mi vida.

Lo cierto es que era real. Se había enamorado de un tío de verdad, no de esos modelos con un quilo de photoshop de las revistas de Play Boy. No, se había enamorado de uno de los de verdad.

Y a mí me encantó verla feliz, tan ella. Con una sonrisa de oreja a oreja.

Empezaron a chatear y hablar, se hicieron muy amigos, y al tiempo salieron como pareja.

Lo único de lo que se olvidó fue de mí. Me dejó sola triste. Se olvidó de mí.

Se marchó sin mirar atrás, tan enamorada, tan tonta que estaba...que se fue, y me dejó aquí. Sin nadie.

martes, 10 de febrero de 2015

Tengo una terrible sensación de que a veces nadie me escucha. Se va acrecentando y me asfixia, me obliga a callarme lo que ansío decir.

lunes, 22 de diciembre de 2014

El cielo.

¿Por qué se dice: ''Todos vivimos bajo el mismo techo'' si no es verdad?
Si quisiéramos decir que todos somos iguales, deberíamos decir: ''Todos vivimos bajo el mismo cielo. Ese azulado y lleno de estrellas que todo el mundo comparte''.






Un gran aplauso por esa sensación que te recorre todo el cuerpo cuando haces algo realmente bien y mejor que nadie.

Quiero oír ese gran aplauso, por favor.

Quiero oírlo.

Gracias, muchas gracias.

Ya me siento mucho mejor.

Y volvieron a tocar a la puerta.
''¿Quién será a estas horas?'',pensé yo; ignorante de que los sentimientos volvían a fluir dentro de mi ser.

¿En qué pensáis?

Odio a la gente que copia textos de los demás para que le digan lo bien que escribe, cuando de verdad no siente lo que quiere decir la finalidad del texto. Si quieres demostrarle al público cómo estás, deja fluir las palabras por ti mismo, uno ha de saber expresarse y no ser un soso de mierda, aunque no quede igual de bonito que el que ha elaborado otra persona.

martes, 9 de diciembre de 2014

Christmas.

A ver. Odiar la Navidad no la odio. Odiar es una palabra muy fuerte y no es la más indicada para este caso.

Sencillamente me agobia la presión que ejerce ella sobre la gente: nos cambia. Nos transforma. Es como si la Navidad fuese la temporada de los cambios, para cambiar a bien; y eso no es así. Básicamente porque ha habido muchos más meses del año para poder realizar ese cambio y no se ha hecho, y de un día para otro no es posible. No convence y si no convence, se vuelve un poco hipócrita, falso, etc.

En resumen, esta fiesta sería genial si no se realizara tal dicho cambio, pero no es así, porque no sé la gente le da por volverse distinta, más agradable y no.